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QUÉ SON LOS ELECTROLITOS

QUÉ SON LOS ELECTROLITOS

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¿Qué son los electrolitos y por qué los necesito?

Todos seguro que recordamos esta situación. Estás viendo tu deporte favorito por la televisión cuando ves un anuncio de bebidas deportivas promocionando los todos poderosos electrolitos. En todos estos spots te dicen que necesitas reponer electrolitos para obtener el máximo de tu cuerpo y aprovechar tu entrenamiento de la mejor forma.

Electrolitos: qué son y cómo funcionan

De una manera simple y básica, los electrolitos son sales. Cuando las sales son disueltas en fluidos, tienden a descomponerse en iones. Esta descomposición crea una solución conductora de electricidad. Cualquier fluido que conduce electricidad se conoce como una solución electrolita –los iones salinos en esta solución son comúnmente conocidos como electrolitos. Tu cuerpo tiene una gran cantidad de electrolitos que sirven para muchos propósitos. La mayoría de ellos son importantes para equilibrar el nivel de fluidos entre los entornos intracelulares y extracelulares. Este equilibro es clave ya que afecta a la hidratación, la función de los músculos, el nivel de pH y los impulsos nerviosos. Por lo tanto, se ha demostrado que los electrolitos son realmente importantes para el rendimiento deportivo y físico, la capacidad mental y otras actividades vitales.

El desequilibrio de electrolitos es siempre un mal negocio.

Si alguna vez has sentido un calambre, es un claro ejemplo de haber sufrido un desequilibrio de electrolitos. Tu cuerpo necesita electrolitos adicionales cuando te exprimes el máximo. Algunos de los electrolitos mas importantes son el calcio, el potasio y el sodio. Una deficiencia de estos puede resultar en debilidad muscular, contracción muscular y fuertes calambres. Por el contrario, un exceso de los mismos puede incrementar el riesgo de cardiopatias, una subida del la presión arterial o un impacto negativo en tu nivel de energía con la que afrontar cualquier tipo de actividad cotidiana. Afortunadamente, el nivel de electrolitos puede ser alterado y controlado gracias al consumo de alimentos y agua. Así, manteniendo nuestro cuerpo correctamente hidratado e ingiriendo una dieta equilibrada ayudamos a mantener unos niveles saludables.

Los electrolitos básicos: calcio, potasio y magnesio

Hay una gran cantidad de electrolitos que afectan directamente a tu salud, pero dentro de esa amplia variedad hay que prestar especial atención a los siguientes: calcio, potasio y sodio.

¿Qué es lo que sucede cuando hay un desequilibrio en alguno de estos?

  • Bajos niveles de calcio (Hipocalcemia): Por suerte, nuestra dieta normalmente nos aporta entorno a un 80% de nuestras necesidades de calcio, pero son muchos los factores que afectan y desestabilizan estos niveles. Por ejemplo, la falta de vitamina D (especialmente en el caso de las mujeres) puede llevar asociado problemas de hipocalcemia. La vitamina D ayuda al cuerpo a absorber el calcio. El calcio y el fósforo son dos minerales básicos para la formación ósea y su absorción depende directamente de esta vitamina. Múltiples estudios han demostrado que el 42% de los adultos tienen falta de Vitamina D llevando asociado en muchos casos problemas de osteoporosis u otras enfermedades óseas.
  • Altos niveles de calcio (Hipercalcemia): Esto no es usual, pero puede ocurrir en el organismo de aquellos que sufren problemas de salud como cáncer, problemas de paratiroides y enfermedad de Paget, así como aquellos que añaden a su alimentación cotidiana suplementos de vitamina D. En este caso el nivel de calcio en sangre está por encima de lo normal provocando un debilitamiento de los huesos, cálculos renales e interferir en el funcionamiento del corazón y el cerebro, entre otras muchas afecciones.
  • Bajos niveles de potasio (hipopotasiemia): El potasio ayuda a transportar señales eléctricas a las células del cuerpo. Es fundamental para el funcionamiento adecuado de las células nerviosas y musculares, particularmente, las células musculares del corazón. Aquellos que siguen una dieta cetogénica (bajo consumo de hidratos / alto nivel de grasas), toman sustancias diuréticas o que están bajo alteraciones digestivas acompañadas de vómitos u otros síntomas son más propensos a tener una falta de potasio, así como personas con problemas de insulina, enfermedades muy variadas y sobrehidratación.
  • Altos niveles de potasio (hipercalemia): en el caso de encontrar niveles de concentración de potasio en sangre superior a lo normal deberías consultar a un especialista de forma urgente. Puede significar problemas de riñón o problemas con tratamientos farmacológicos suministrados.
  • Bajo niveles de sodio (hyponatremia): Esto puede ocurrir cuando eliminas la sal de tu dieta, realizas un exceso de actividad física o te sobrehidratas. El sodio se encarga de regular la cantidad de agua en el interior y alrededor de las células, es por ello que cuando consumes grandes cantidades de fluidos carentes de sodio, pueden dejar a tu sistema sin reservas causando confusión, dolor de cabeza, irritabilidad, pérdida de apetito, entre otros síntomas.
  • Altos nivels de sodio (hipernatremia): Puede suceder cuando sigues una dieta desequilibrada o no te hidratas lo suficiente. Altos niveles de sodio puede provocar confusión, parálisis, convulsiones, etc.

La mejor fuente natural de electrolitos: los alimentos.

No debería ser una sorpresa que el desequilibrio de electrolitos puede ser remediado mediante un reajuste de la dieta y haciendo pequeños cambios para ayudar a tu cuerpo. Mejorar tu dieta puede hacer maravillas para combatir el desequilibrio de electrolitos. Atún, salmón, judías, pepinillos, aceitunas y pan integral son una fuente de electrolitos naturales para la falta de sodio. En cuanto al calcio, los productos lácteos son un buen sitio por el que empezar y también puedes acudir a las verduras de hoja verde como espinacas. Muchas frutas y verduras están llenas de potasio: Espinacas, plátanos, aguacates o boniatos, por nombrar algunas.

¿Cómo ayuda KOR+ a recuperar los electrolitos perdidos?

Simplemente manteniendo una dieta equilibrada y bebiendo agua de una botella KOR+ podemos mejorar nuestros niveles de calcio, potasio y magnesio. Gracias a las incrustaciones de minerales infundidos en el filtro de carbón activo hace que al entrar en contacto con el agua se activen los electrolitos que irán entrando en tu cuerpo con cada sorbo. Mientras bebas agua durante todo el día, al menos 1,5 litros obtendrás un aporte extra de electrolitos vitales para el correcto funcionamiento de músculos, huesos y órganos. Además, el sistema KOR+ es muy sencillo de mantener y competitivo económicamente hablando, y más teniendo en cuenta los efectos positivos que el aporte de calcio, potasio y magnesio tiene para tu bienestar.

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Es el momento de unirte a una nueva forma de incorporar hidrógeno y electrolitos a tu alimentación diaria. ¡No tiene por qué ser un desafío mejorar tu hidratación! KOR+ te da tantos motivos como beneficios para mejorar tu cuerpo por dentro y por fuera!

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